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El hidrógeno es el sustituto

Joaquín Mora, uno de los principales expertos que hay en nuestro país en materia de hidrógeno, ha concedido una entrevista realmente interesante al periódico [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE], que considero que merece la pena reproducir, debido a que su opinión ya ha sido teniendo en cuenta en ocasiones anteriores por el Gobierno de España, y podría determinar el futuro para nuestra nación.

Os dejo, pues, la entrevista a continuación, así como un [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE]; espero que no sólo en los eventos a los que ha sido invitado, sino además en otras instituciones que se dedican  a proyectar lo que ha de ser con respecto a la automoción en nuestro país, tengan en cuenta estas sabias palabras, que tienen mucho que aportar al panorama actual de las energías renovables:

Pregunta. ¿Qué es la pila de combustible de hidrógeno?

Respuesta. No es una batería. Es como un motor convencional, que funciona con un depósito de hidrógeno. Mientras éste tenga hidrógeno, la pila funciona. En cambio, la batería eléctrica tiene que estar paralizada y no puedes disponer del vehículo.

P. ¿Qué hace la Fundación Hidrógeno Aragón?

R. Nació por General Motors, que tiene una fábrica en Zaragoza, y dijo que el futuro de la automoción es el coche eléctrico de pila de combustible de hidrógeno. El Gobierno de Aragón le prometió crear la infraestructura, gente especializada y que la industria auxiliar lo conozca. Y que cuando General Motors fabrique coches de hidrógeno, se vaya a Aragón.

P. Cuando se empezó a buscar una alternativa al coche de gasolina, se hablaba sobre todo del hidrógeno. Pero ahora cobra más fuerza el eléctrico puro o el híbrido, sin el hidrógeno. ¿Por qué?

R. No es el tiempo del hidrógeno. Habrá que esperar 20 ó 30 años pero va a arreglar los problemas de lo que viene ahora. Un cambio en la industria de la automoción es complicadísimo: fíjese cuántos años llevamos con los mismos motores, no avanzamos nada. Ese cambio tiene que pasar por una electrificación del parque automovilístico.

P. Entonces, ¿primero irá el vehículo eléctrico puro o híbrido y luego el de hidrógeno?

R. Eso es. El hidrógeno solventa los problemas que tienen los eléctricos puros, que tienen que estar ocho horas de recarga y no disponible. Su autonomía, en el mejor de los casos, es de 200 kilómetros y con una conducción nada agresiva. Con el hidrógeno, la recarga se hace entre tres y cinco minutos. Por necesidad, el hidrógeno aparecerá y le sustituirá. Y encima se obtiene de los parques eólicos, que tenemos aquí. No hay que ir a ningún sitio ni hacer ninguna guerra. Pero no es el momento porque hay muchos intereses en las petroleras, que quieren sacar tajada de la gasolina. No les interesa arrancar porque tienen el negocio montado.

P. La principal ventaja, frente al eléctrico, ¿es la autonomía?

R. El prototipo de Honda tiene hoy día 400 kilómetros de autonomía. Con la inversión de un año del Ejército de EE UU, se resolverían los problemas de la durabilidad de la pila de combustible o que no se pueda utilizar a muy baja temperatura. Al fin, es el interés que quieran los gobiernos, las petroleras o los fabricantes de coches.

P. Pero en el eléctrico se habla ya de recargas rápidas, de cinco minutos.

R. Hay muchos problemas sin solventar y los propios fabricantes de baterías prefieren una recarga lenta, de seis u ocho horas, porque la vida de esta batería va a ser mucho más larga. Con el hidrógeno, sería añadir un surtidor más en una gasolinera.

P. El hidrógeno tiene sin solventar, como el eléctrico, el problema del repostaje.

R. No es sólo la infraestructura sino cómo llega al surtidor. Ahora el 97% del hidrógeno que consumimos viene del gas natural, pero no tiene sentido porque seguimos realizando emisiones. Se deben aprovechar los excedentes eléctricos de los parques eólicos y almacenarlos en algo que lo pueda transportar y distribuir. Al igual que tenemos canalizaciones de gas, podrían ser de hidrógeno. O transportarlo en nuestro coche.

P. El Gobierno vasco, en su proyecto de electrolineras, ha incidido en que primero hay que ofrecer una red de repostaje.

R. Hay una fobia a quedarte tirado con un coche eléctrico. Es más una solución psicológica que técnica. Es ver que tengo 4.000 puntos de recarga aunque luego igual no lo utilizas.

P. ¿Cuántos coches funcionan con pila de hidrógeno en el mundo, que no sea en fase experimental?

R. Todos los principales fabricantes tienen cinco o seis prototipos. Honda se deja ver más: es un prohidrógeno y por eso se salió de Formula 1. Los Ángeles es el paraíso y allí paseando, sin buscarlos, ya vi dos vehículos particulares de hidrógeno. Y en California hay una red de entre 60 y 80 hidrogeneras (red de repostaje). Nos llevan diez años de ventaja.

También os dejo un interesante vídeo relacionado con lo que se aproxima con respecto a los vehículos de hidrógeno:

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